Los diez pecados de los gabinetes de comunicación

Posted on 15 septiembre, 2014

Las organizaciones sean del tipo que sean (empresas, partidos políticos, clubes deportivos, centros culturales, ONG…) siempre quieren controlar lo que dicen los medios de comunicación sobre ellas. Incluso organizaciones que se caracterizan por una manera respetuosa de relacionarse con los medios, a menudo, caen en este peligroso juego. Este control es un objetivo legítimo, pero desde mi punto de vista erróneo.

Desde sus gabinetes de comunicación, inducidos por su director o por los máximos responsables de la organización, se suele trabajar con intensidad en esta dirección.  Hay otros estilos de gestión que optan por generar y ofrecer la información que consideran necesaria a la espera de que los medios la utilicen como consideren oportuno. Son dos maneras estrategias antagónicas de entender el trabajo que se debe realizar desde estos departamentos. ¿Presionar o confiar? No todo es blanco o negro, pero sí que en seguida se percibe si se opta por una opción o por la otra.

Esta obsesión por controlar a los medios lleva a los gabinetes de comunicación y prensa a cometer errores que no suelen ser del agrado de los compañeros periodistas que trabajan en los medios.

Estos son los diez pecados a evitar:

1. No presionarás. No llamarás a un periodista para explicarle qué debe publicar y qué no o si publica una información indicarle cómo debe hacerlo. Conviene recordar que a nadie le gusta que le digan cómo ha de hacer  su trabajo.

2. No amenazarás. No llamarás a un periodista para “amenazarle” porque ha publicado algo cierto pero que no es del agrado de la organización. En el caso que haya publicado una información errónea o falsa hay que hacérselo notar y exigir una rectificación, pero jamás perder los papeles.

3. No serás pesado. No llamarás a un periodista, aunque no tengas nada interesante que decir, para comentar el día o hacer sugerencias varias. Los periodistas suelen detectar rápidamente a los jefes de prensa cansinos e interesados.

4. No mentirás. No mentirás jamás a los periodistas. Se puede guardar silencio o decir “esta pregunta” no te la puedo responder, pero mentir tiene pocas cosas favorables a medio y largo plazo y siempre acaba pasando factura.

5. No vacilarás. Respetarás el trabajo de los periodistas. Si se convoca una rueda de prensa hay que aceptar preguntas y responderlas todas con educación. Y si se les invita a un acto, hay que facilitarles el trabajo y no ponerles trabas. Al fin y al cabo ha sido la organización la que ha decidido que haya presencia de los periodistas, por lo tanto toca ponérselo fácil. Hacerles la vida imposible es contraproducente.

6. No serás impuntual. Respetarás el tiempo de los periodistas. El tiempo de los periodistas vale lo mismo que el del presidente del Gobierno o el de cualquier ministro, alcalde o concejal. Cuando se convoca una rueda de prensa o a un acto a una hora concreta debe empezar con máxima puntualidad. Si no es así, los periodistas empezarán el turno de preguntas más “calientes” de lo necesario.

7. No te entregarás. No te entregarás totalmente a la organización para la que trabajas y ni te olvidarás de tus valores profesionales y personales. La entrega total y a cualquier precio a la causa (la organización en cuestión) afectará a la mala reputación del gabinete de comunicación, pero también a la del periodista a título individual. Cuando busque un cambio de aires el gremio tendrá presente su actitud en el pasado.

8. No te equivocarás de enemigo. No pensarás que los periodistas son los principales enemigos de tu organización. El peor enemigo suele ser la propia organización y sus miedos irracionales.

9. No serás lento. Responderás cuanto antes las peticiones que hagan los medios. A cualquier persona le gusta que le respondan las preguntas que hace y los periodistas no son una excepción. El silencio por respuesta no es el mejor camino. Mejor responder cuanto antes a las peticiones de información, y más todavía, si la respuesta va a ser negativa.

10. No ningunearás a nadie. No serás prepotente con nadie ni ofrecerás un trato distinto a los medios en función de la repercusión que tengan. Todos hemos sido becarios en algún momento y conviene respetar a todo el mundo y no creerse que por ostentar un cargo uno está por encima del bien y del mal.

Lógicamente, cada maestrillo tiene su librillo. A algunos puede que discrepen de estos pecados. Otros por el contrario añadirían algunos más.


3 Replies to "Los diez pecados de los gabinetes de comunicación "

  • Els deu pecats dels gabinets de comunicació | Catalunya DevReporter
    19 septiembre, 2014 (9:25 )
    Reply

    […] Article de David Espinós @davidespinos […]

  • Yvonne Sentís
    19 septiembre, 2014 (10:40 )
    Reply

    Están bien tus diez pecados pero son de sentido común y respeto hacia la persona o sea la o el periodista, yo sin saber lo he hecho así toda mi vida y sigo en la misma línea, no es fácil.

    • admin
      29 septiembre, 2014 (9:40 )
      Reply

      Yvonne, cierto que son de sentido común pero demasiado a menudo se cometen estos errores que acaban pasando factura a la organización para la que se trabaja y también al periodista que los comete. Saludos,


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